El Fenómeno de la degradación ambiental
Definimos la
degradación como un conjunto de procesos que alteran los recursos naturales,
generando un fuerte impacto negativo en los ecosistemas, esto afecta su normal funcionamiento
y causa fuertes daños a la supervivencia de todos los seres vivos. Si bien
reconocemos que desde hace muchos siglos las actividades cotidianas del hombre,
en aras de su supervivencia han comenzado a generar alteración, como por
ejemplo el uso del fuego que ya era factor contaminante para el aire en razón a
las consecuencias del procesos de combustión, este impacto era menor y
recuperable; el fenómeno se agudiza de manera especial a partir de la llamada
Revolución Industrial, cuando los países desarrollados comienzan una carrera
incontenible por competir en sus niveles de producción y se olvidaron de la
necesidad de procesos amigables con el medio ambiente.
La industrialización comenzó a desplazar la actividad
agrícola y genero el desplazamiento masivo del campo a la ciudad. La necesidad
de producir energía para los procesos en fábricas a gran escala, derivo en un
gran daño al medio ambiente. Solo hasta ahora comienzan a generarse procesos,
que si bien poco ayudan a revertir el daño causado, por lo menos tratan de no
acrecentarlo de forma tan incontrolada. Particularmente centraremos nuestra
reflexión en tres recursos fundamentales: Aire, agua y tierra.
El Aire: Es
la mezcla de gases que conforman la atmósfera y tienen como función envolver la
tierra y proteger a los seres vivos de los efectos de la entrada directa de los
rayos solares. El aire está compuesto esencialmente por Nitrógeno en un 78%, Oxigeno en un 21 % y el 1% restante
corresponde a otras sustancias como vapor de agua, CO2 y los llamados gases
nobles (Argón, Neón, Helio y Criptón).
La contaminación ambiental produce alteración en la
calidad del aire, esta se clasifica según la fuente que la genera (Primario:
Van directamente a la atmósfera como emisión que hacen Industrias y vehículos.
Secundario cuando es efecto de los contaminantes primarios), la forma (gas o material
particulado) y el efecto que produce (criterio, los más perjudiciales para la
salud y No criterio).
Las actividades humanas que generan emisión de gases,
polvo o partículas impactan negativamente la calidad del aire que respiramos.
Además se reconocen otros factores naturales como las erupciones volcánicas,
los incendios forestales tan comunes en los últimos días en razón a las fuertes
temporadas de sequía, los tornados y vendavales.
Finalizando el siglo XIX uno de los mayores factores
contaminantes del aire han sido el humo
y la ceniza producidos por la quema de material
fósil.
En 1957 luego de la Conferencia de Milán, la OMS comenzó
a preocuparse seriamente por el establecimiento de políticas en pro de la
preservación del aire, dadas las serias consecuencias en la salud humana. En
1992 la ONU presento la llamada Agenda 21 centrada en el Medio Ambiente y el
desarrollo, con relación a la preservación del aire salió de ahí por ejemplo a
eliminación del plomo en la gasolina.
Una de las mayores preocupaciones actualmente es la
destrucción acelerada de la capa de ozono, una molécula compuesta por tres
átomos de oxígeno y que tiene como
función primordial preservarnos del efecto de los rayos ultravioleta, los
cuales al entrar directamente pueden producir quemaduras en la piel, afectar
los cultivos y el plancton marino. esta
capa se ve afectada por factores como la generación de óxidos de nitrógeno que
producen los cohetes y los aviones supersónicos, la acción desnitrificadora de
las bacterias en el suelo y los átomos libres de cloro, este daño ha incidido
en el incremento de la cifras de enfermedades como el cáncer de piel.
Los efectos de toda la contaminación al aire son notorios en el incremento de la tasa de mortalidad
en las grandes ciudades del mundo por afecciones respiratorias; también por
ejemplo, la alta cantidad de monóxido de carbono en el aire, afecta al sistema
circulatorio para transportar el oxígeno. La lluvia ácida es también
consecuencia de la contaminación al aire y es producto de una acumulación de
ácido sulfúrico, ácido nítrico y ácido clorhídrico, esta acidez afecta la fauna especialmente en ríos y lagos.
El Agua: Es
un elemento abiótico sin el cual es imposible la existencia de vida. Tiene uso
doméstico, industrial y agrícola; estos usos generan de un lado contaminación y
de otro agotamiento de las fuentes por el uso desmedido. Aunque es tan abundante en la superficie terrestre,
solo un mínimo 4% es aprovechable dado que la mayor parte está en el mar, en
los casquetes polares y en los glaciares.
La contaminación del agua se produce cuando en ella se
introducen organismos patógenos que la alteran haciéndola no apta para el
consumo de los seres vivos. La descarga de aguas residuales de hogares y
fábricas altamente cargadas de componentes dañinos como arsénico, plomo,
cadmio, mercurio, cromo, cianuro y nitrato, entre otros.
También en el campo las fuentes de agua se ven
contaminadas por los residuos de abonos y pesticidas que se emplean para la
actividad agrícola, animales o vegetales en proceso de descomposición.
La contaminación
del agua se determina por la observación de sus características que pueden ser:
Físicas (color, olor, sabor, turbiedad, solidos, residuos, temperatura y pH),
químicas (presencia de sustancias como plaguicidas, compuestos orgánicos o
inorgánicos, elementos químicos, alcalinidad y dureza) o biológicas (presencia
de organismos).
En cifras de la
OMS más de mil millones de personas en el mundo tienen que acceder a fuentes de
agua no apta para el consumo humano, 40 % de la población mundial no tiene
servicio sanitarios adecuados, tres millones y medio de personas mueren cada
año por enfermedades como malaria y diarrea a causa del consumo de agua
contaminada, de 1950 a esta fecha el consumo de agua se ha triplicado y en los
próximos 20 años la demanda se incrementara en un 40 %. Actualmente 470
millones de personas carecen de agua potable y en el 20025 se estima que este
número aumentara a 3.000 millones. Esta es la desalentadora realidad basada en
el alcance de las estadísticas, que no siempre alcanzan a reflejar la total
realidad.
El
Suelo: Compuesto por minerales, agua, aire y elementos
nutritivos; como parte superficial de la corteza terrestre aporta los elementos
requeridos por los seres vivos para su supervivencia. El deterioro de la fauna
y la flora hacen parte de la degradación del suelo, a causa de factores como la
deforestación, las actividades agropecuarias, incendios y acumulación de
residuos sólidos. El uso de los pesticidas, los rellenos sanitarios en las
grandes urbes, todo contribuye a la alteración del paisaje y la disminución de
la calidad para las actividades agrícolas y el consiguiente desabastecimiento
de los mercado y por tanto mayor costo de los alimentos. En la medida que cada
uno contribuya con una disposición adecuada de los residuos sólidos, haciendo
separación en la fuente, también aminorando en uso de productos químicos, haremos
que la degradación del suelo sea menor. En los países donde se producen armas
químicas el derramamiento de químicos produce un daño irrecuperable.
La UE y otros estamentos están generando políticas en pro
de recuperar vastas áreas que por actividades como la minería han quedado
convertidas en desiertos, en estas zonas se promueven proyectos de
reforestación. Insecticidas como el DDT pueden permanecer sin descomponerse por
diez años en el suelo donde es aplicado. La erosión de los suelos se produce como
consecuencia de todos estos factores contaminantes, cuidar la capa vegetal y
emplear técnicas de cultivo adecuadas, ayuda a reafirmar la estabilidad de los
terrenos.
El panorama ambiental es desalentador, nuestra
responsabilidad especialmente con las futuras generaciones es grande. De la
cantidad de personas que mueren por enfermedades asociadas al consumo de agua
contaminada, la mayoría son niños, eso ya nos dice mucho.
Hemos olvidado que somos solo administradores de los
recursos naturales, nos hemos apropiado como dueños pero no para preservar sino
para arrasar. Nuestra actitud egoísta nos impide pensar que lo que yo
desperdicio, pertenece a otros ser que lo está necesitando hoy mismo. Estamos
ya sufriendo las consecuencias de nuestro consumismo desmedido. Hay quienes
afirman que los grandes conflictos del futuro serán por agua, ya lo comenzamos
a evidenciar. Está en nuestras manos. En la medida que cada uno aporte su poco
el mundo comenzara a ser mejor.
Bibliografía: